La provincia de Teruel es, probablemente, una de las más fotogénicas de España. Desde Teruel capital hasta las comarcas de El Maestrazgo, las sorpresas en forma de imágenes se van sucediendo una tras otra. Así, por ejemplo, en el sudeste de dicha provincia se encuentra uno de los pueblos más bonitos de España: Albarracín.
Un paseo por la villa permite observar a simple vista una constante en todas las casas: su color ocre rojizo, la presencia de impresionantes artesonados de madera en los voladizos de los tejados, y una peculiar forja de filigrana en las ventanas.
La villa se encuentra totalmente amurallada, por lo que no es extraño que, durante siglos, fuese una fortaleza prácticamente inexpugnable.
Así, durante la época musulmana de la península, Albarracín era un reino taifa gobernado por la familia de origen bereber Al-Banu-Razín (de ahí su actual nombre). Pero incluso después de pasar a manos cristianas, permaneció siendo un reino independiente de los de Castilla y Aragón durante un siglo más.
Entre las casa más peculiares del pueblo, nos encontramos con:
La vertiginosa casa abanico:
La casa de la Julianeta, una de las más fotografiadas de España por encontrase justo a la entrada, por el Portal de Molina:
La casa de los Navarro de Arzuriaga, familia noble cristiana. Su destacado color azul, frente al predominante ocre, se debe a la influencia de los ganaderos trashumantes procedentes del sur de España, aunque hay una leyenda romántica que establece su origen en los deseos de una noble procedente de Andalucía, desposada con un Arzuriaga, y que anhelaba la luz y el color de su tierra:
Dos paseos aconsejables serían la subida a las murallas y una ronda por el paseo fluvial instalado a lo largo del meandro del río Guadalaviar, que abraza el promontorio sobre el que se erige Albarracín.
En las cercanías a Albarracín se encuentra el paraje de El Rodeno, con inmensos pinares protegidos y de donde se saca la piedra con ese nombre tan utilizada en jardinería. En sus inmediaciones se encuentran una serie de abrigos con diversas pinturas rupestres, entre las que destacan Los toricos del prado de Navazo:

















