Chichén Itzá es el complejo arqueológico más visitado y más restaurado del mundo Maya. El precio de la entrada es el triple que en los demás sitios (unos 100 pesos en diciembre de 2005) y todo está rodeado de vendedores ambulantes:
Primera tarea obligada: subir al Castillo (pirámide de Kukulcán, de 25m):
Vistas del juego de pelota desde el Castillo:
Grabados mayas:
Templo de los Guerreros:
Detalles de las columnas y los visitantes:
Más grabados:
Tumbado en el césped te sientes que formas parte de una postal:
Templo de los jaguares y los escudos, adosado al juego de la pelota:
Detalle de los grabados:
Serpiente del juego de la pelota:
Ocupan toda la cancha:
Este es la cancha de juego de la pelota más grande que existe:
Vista del templo sobresaliendo de la cancha:
Detalle de la “canasta”:
Templo del barbado:
Grabado en el juego de la pelota:
Cabeza de serpiente:
Grabados en la plataforma de los cráneos. En tiempos los había de verdad: las cabezas de los sacrificados en el juego de la pelota:
Grabado en la plataforma de las águilas y los jaguares:
Otra vista del Castillo desde la plataforma de Venus:
Cenote sagrado, donde también se hacían sacrificios de todo tipo:
60 metros de diámetro y 35 de profundidad:
Para llegar a él sólo hay que recorrer 300 metros por el Sac-Bé que sale del Castillo hacia el norte:
Vista del Sac-Bé (camino Maya), con los vendedores a los lados:
Templo de las grandes mesas:
Grupo de las mil columnas:
Otra vista de las columnas:
El Osario (tumba del Gran Sacerdote):
El Caracol (observatorio astronómico):
Edificio de las monjas:
La Iglesia:
Detalle de las caras:
Otra vista de la casa de las monjas:
Parte trasera:
Y para finalizar, otra vez el Castillo, símbolo del mundo Maya:
















































































